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lunes, 6 de octubre de 2008

La medalla “Belisario Domínguez”


La Medalla Belisario Domínguez del Senado de la República es la Máxima Condecoración que el Senado de México otorga a los Ciudadanos más eminentes. Fue propuesta por el Presidente Adolfo Ruiz Cortines, mediante el artículo: "Se crea la Medalla de Honor “Belisario Domínguez” del Senado de la República, para premiar a los hombres y mujeres mexicanos que se hayan distinguido por su ciencia o su virtud en grado eminente, como servidores de nuestra Patria o de la Humanidad" El premio está formado por un Diploma Alusivo y una Medalla con el Escudo Nacional de México con el escrito ”Estados Unidos Mexicanos. H. Cámara de Senadores 1952-1958” y al Reverso lleva la Efigie del Héroe Civil con el escrito ”Ennobleció a la Patria.- 7 de octubre de 1913”, y se cuelga del cuello por medio de una cinta con los colores nacionales, verde, blanco y rojo. Las candidaturas para el otorgamiento de la medalla pueden ser realizadas por cualquier ciudadano o institución y son dirigidas al Senado de la República, el registro es del 2 de septiembre al 20 del mismo mes. Después de recibidas las propuestas del candidato a la Medalla de Honor, una comisión de Senadores se encarga de dictaminar el ganador anual, eventualmente siempre es presidida por un Senador Chiapaneco, como el prócer. Belisario Domínguez, fue un Senador por Chiapas, quien fue un duro opositor a la usurpación de Victoriano Huerta a la Presidencia de la República y por sus abiertas críticas en la tribuna del Senado, fue asesinado el 7 de octubre de 1913. Esta medalla es conferida anualmente cada 7 de octubre por el acuerdo del Senado y entregada por el Presidente de la República o su representante en el Salón de Plenos del Senado de la República.


lunes, 29 de septiembre de 2008

Orden de las Artes y las Letras

(«Ordre des Arts et des Lettres»)




Es una condecoración honorífica francesa instituida el 2 de mayo de 1957 y otorgada por el Ministerio de Cultura de Francia. La reorganización de las distinciones francesas hecha por el General de Gaulle en 1963 no afectó a la Orden.




El Consejo de la Orden comprende 12 miembros de derecho ("fundamentalmente los directores de la administración general del ministerio de cultura, de los archivos nacionales, de la lectura y de los museos de Francia") y 13 miembros nombrados por el ministro. La orden recompensa a "las personas que se han distinguido por sus creaciones en el dominio artístico o literario o por la contribución que han aportado au rayonnement de las artes y las letras en Francia y en mundo" («les personnes qui se sont distinguées par leur créations dans le domaine artistique ou littéraire ou par la contribution qu'elles ont apportée au rayonnement des arts et des lettres en France et dans le monde»).




La Orden de las Artes y las Letras tiene 3 Grados:





  • Chevalier des Arts et des Lettres (Caballero de las Artes y de las Letras)


  • Officier des Arts et des Lettres (Oficial de las Artes y de las Letras)


  • Commandeur des Arts et des Lettres (Comandante de las Artes y de las Letras)



El grado de caballero no puede concederse más que a artistas de 30 años o menos en posesión de sus derechos civiles. Los dos grades superiores son atribuidos a condición de justificar un mínimo de 5 años en el grado inferior. Los distinguidos no franceses pueden entrar en la orden sin restricción de edad. Desde el decreto de 5 de mayo 1997, el contingente anual se eleva a 450 caballeros, 140 oficiales y 50 comandantes. Todavía es una condecoración relativamente poco otorgada.



Condecoración de la Orden de las Artes y las Letras

La condecoración de la orden tiene un ancho de 37 mm, y está compuesta por 5 bandas verdes (de 5,5 mm), separadas por cuatro rayas verticales blancas (de 2,4 mm). Los oficiales tienen, además, una roseta, y los comandantes llevan una corbata en sautoir. La insignia es una cruz de doble cara con ocho puntas, émaillée de vert et sertie de un arabesco plateado o dorado para los oficiales y comandantes, teniendo éstos últimos una insignia más grande. Se distingue sobre el medallón central un monograma de las letras A y L.


martes, 2 de septiembre de 2008

Fernando del Paso es galardonado con el Premio FIL de Literatura


El Premio FIL de Literatura se entrega como reconocimiento al conjunto de una obra de creación en cualquier género literario y está dotado con 150 mil dólares. Y el 3 de septiembre de 2007, Fernando del Paso obtuvo el Premio FIL, que otorga cada año la Asociación Civil Juan Rulfo en el contexto de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Del Paso nació en 1935 y desde hace más de 10 años vivió en la ciudad de Guadalajara, Jalisco. Cursó estudios de Economía y Literatura en la UNAM y ha trabajado como publicista, locutor y periodista, además de ser dibujante y pintor. Entre sus obras destaca la novela histórica Noticias del Imperio, publicada en 1987. Ha recibido también otros reconocimientos como los premios Xavier Villaurrutia en 1966, Novela México 1975, Rómulo Gallegos en 1982, Casa de las Américas en 1985, al Mejor Libro Extranjero Publicado en Francia, por Palinuro de México en 1985, Mazatlán en 1987, Premio Nacional de Letras y Artes en 1991, Internacional Madrid de Radiofusión en 1986 y fue nombrado creador emérito en 1993. Como diplomático ha desempeñado los cargos de Consejero Cultural en Francia de 1985 a 1988 y como Cónsul de México en París de 1988 a 1991. Fernando del Paso es el sexto mexicano en obtener este galardón, antes lo recibieron Juan José Arreola, Augusto Monterroso, quien nació en Guatemala pero tenía nacionalidad mexicana, Sergio Pitol, Juan García Ponce y Carlos Monsiváis.

lunes, 25 de agosto de 2008

Rubén Bonifaz Nuño es galardonado con la Medalla Rosario Castellanos



La “Medalla Rosario Castellanos” es la máxima distinción que otorga el Honorable Congreso del Estado y fue instituida para premiar a los mexicanos que se hayan distinguido por el desarrollo de la ciencia, el arte o la virtud en grado eminente como servidores de nuestro estado, de la patria o de la humanidad. De esta manera, el 25 de agosto de 2005 Rubén Bonifaz Nuño recibió la Medalla Rosario Castellanos que entregó por primera vez el Congreso del Estado de Chiapas, e impuso el Gobernador del Estado, Pablo Salazar Mendiguchía, en sesión solemne realizada en el Palacio Legislativo. En su discurso, Bonifaz Nuño destacó la importancia de la distinción porque lleva el nombre de una gran escritora y muy amiga suya. Sin mencionar que Chiapas es el pueblo de su origen, pues su padre nació en San Cristóbal de las Casas y sus dos hermanos nacieron también en Chiapas. Bonifaz Nuño nació en Córdoba, Veracruz, en 1923. Se graduó como abogado en la Escuela Nacional de Jurisprudencia y obtuvo el doctorado en Letras Clásicas en 1971 en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ahí convivió y fue amigo de la poetisa Rosario Castellanos. Se inició como profesor de latín y su trayectoria como docente ha sido una de las más brillantes dentro de la UNAM. La formación humanística llevó a Rubén Bonifaz Nuño hacia una poesía de síntesis en que se concilian el rigor clásico y las palabras en libertad, el oscuro y muchas veces una mezcla entre el universo náhuatl y la tradición grecolatina. Su producción poética de 1945 a 1971 fue recopilada en De otro modo lo mismo, poesía 1945-1971 (1978), posteriormente publicó Versos, 1978-1994 (1996), ambos publicados por el Fondo de Cultura Económica. Ha traducido del latín y del griego a Ovidio, Catulo, Lucrecio y Homero, entre otros.

Amiga a la que amo...

Amiga a la que amo: no envejezcas.
Que se detenga el tiempo sin tocarte;
que no te quite el manto
de la perfecta juventud. Inmóvil
junto a tu cuerpo de muchacha dulce
quede, al hallarte, el tiempo.



Si tu hermosura ha sido
la llave del amor, si tu hermosura
con el amor me ha dado
la certidumbre de la dicha,
la compañía sin dolor, el vuelo,
guárdate hermosa, joven siempre.



No quiero ni pensar lo que tendría
de soledad mi corazón necesitado,
si la vejez dañina, prejuiciosa
cargara en ti la mano,
y mordiera tu piel, desvencijara
tus dientes, y la música
que mueves, al moverte, deshiciera.



Guárdame siempre en la delicia
de tus dientes parejos, de tus ojos,
de tus olores buenos,
de tus brazos que me enseñas
cuando a solas conmigo te has quedado
desnuda toda, en sombras,
sin más luz que la tuya,
porque tu cuerpo alumbra cuando amas,
más tierna tú que las pequeñas flores
con que te adorno a veces.



Guárdame en la alegría de mirarte
ir y venir en ritmo, caminando
y, al caminar, meciéndote
como si regresaras de la llave del agua
llevando un cántaro en el hombro.



Y cuando me haga viejo,
y engorde y quede calvo, no te apiades
de mis ojos hinchados, de mis dientes
postizos, de las canas que me salgan
por la nariz. Aléjame,
no te apiades, destiérrame, te pido;
hermosa entonces, joven como ahora,
no me ames: recuérdame
tal como fui al cantarte, cuando era
yo tu voz y tu escudo,
y estabas sola, y te sirvió mi mano.

lunes, 7 de julio de 2008

Miguel León-Portilla es galardonado por la Fundación México Unido (2005)


El Premio Fundación México Unido a la Excelencia de lo Nuestro se otorga año con año a aquellos hombres y mujeres mexicanos, así como instituciones que se hayan destacado por la excelencia de su obra académica, intelectual, artística y humanística, con la que hayan contribuido al fomento y difusión de nuestra cultura. Y por el año de 2005 se le otorgó el Premio al doctor Miguel León-Portilla, historiador, antropólogo, lingüista y filósofo mexicano que ha dedicado más de 50 años de su vida a la investigación, docencia, creación de instituciones y apoyo a lenguas y culturas indígenas de México. León-Portilla es investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México desde 1988. Ha encabezado un movimiento para entender y revaluar la literatura náhuatl, pues sigue siendo la lengua materna de 1,5 millones de personas. Ha contribuido a establecer la educación bilingüe rural en México y a descubrir las obras de Fray Bernardino de Sahagún, fuente primaria sobre la civilización azteca. A solicitud de las autoridades españolas, escribió en castellano una versión de su conocimiento en su Historia general de las cosas de la Nueva España, pero su obra original, el Códice Florentino, nunca se publicó. Antes de León-Portilla, el códice había sido traducido una sola vez al alemán, y aún así era incompleta.